Mes con mes, cinco de cada diez mujeres y personas menstruantes sufren dolores agudos debido a su periodo menstrual, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Es por ello que las licencias menstruales se presentan como una forma de dignificar la vida laboral de quienes sufren dismenorrea (dolor incapacitante por menstruación) o enfermedades como la endometriosis. 

 Según la Secretaría de Salud, la endometriosis es un padecimiento que ataca a una de cada diez mujeres en edad reproductiva. Cabe resaltar que la mitad de quienes desarrollan esta enfermedad tienen problemas de infertilidad y hasta el 80 por ciento enfrentan dolor crónico en el área de la pelvis al menstruar o sostener relaciones sexuales. 

 De acuerdo con la periodista Ana Karen García, del Economista: “Reconocer y visibilizar las experiencias propias de las mujeres y personas menstruantes en los espacios de trabajo es fundamental en el camino para la igualdad de género”. 

 

Menstruación digna y avances en este ámbito 

 En México, las mujeres representan el 51.4 por ciento de la población. De ellas, cerca del 62 por ciento se encuentran en edad menstruante, de acuerdo con datos del U-Report, del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Sin embargo, se ha avanzado muy poco para que se cuente con condiciones dignas para menstruar.  

 Hasta el momento, algunos de los logros en este sentido son:  

  • Eliminación del IVA en los productos de gestión menstrual. 
  • Programas de gratuidad de toallas y tampones en zonas marginadas.  
  • La integración de la endometriosis en la lista de enfermedades laborales. 

 De acuerdo con la periodista Melisa Correa, de Animal político: “La menstruación digna es un tema que se ha legislado en México desde hace algunos años y busca impulsar el reconocimiento de las necesidades que tienen las mujeres y las personas menstruantes, así como erradicar el estigma asociado con la menstruación para crear entornos respetuosos que, además de abordar los desafíos asociados con la menstruación, promuevan el acceso asequible a productos de gestión menstrual”.  

Además, la menstruación digna implica contar con acceso a servicios de salud ginecológica, así como tener educación sexual y reproductiva. En este sentido, también importa crear espacios y abrir tiempos para el control de los sangrados, y es ahí donde radica la importancia de las licencias menstruales. 

 

¿De qué van estas licencias? 

 Esta iniciativa, propuesta por el diputado Nazario Norberto de Morena, consiste en: 

  • Un permiso mensual de dos días con goce de sueldo, justificado a través de un certificado médico expedido por una persona especialista en ginecología.  
  • Contar con un día al año, también con goce de sueldo, para acudir a realizarse la mastografía y el papanicolau. 

 Asimismo, esta iniciativa propone que se integren políticas y protocolos para garantizar que las personas que soliciten estas licencias no sean discriminadas.  

 

¿Por qué es importante pelear por una mentruación digna? 

 Esta clase de iniciativas están pensadas principalmente para las personas trabajadoras que sobreviven en los sectores más precarizados, tal como sucede en la industria indumentaria mexicana, donde trabajan 3.1 millones de personas –el 80 por ciento son mujeres- y el 72 por ciento de ellas carecen de un ingreso suficiente para superar la pobreza. 

 En este sentido, es importante poner en practica una mirada interseccional, ya que, aunque el acceso a una menstruación digna es complicado para la mayoría, lo es más para mujeres y personas menstruantes indígenas y afrodescendientes, así como para aquellas que sobreviven en lugares de trabajo poco seguros, tal como lo es el sector agrícola, donde laboran al menos 61.5 millones de mujeres.   

 Así,  las obreras y personas menstruantes que trabajan en las peores condiciones, tienen menos posibilidades de acceder a los productos de gestión menstrual, así como a espacios dignos dentro de sus centros de trabajo. Es por ello que esta clase de iniciativas  se concentran, especialmente, en salvaguardar la integridad de quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.  

 

Estados donde es posible pedir una licencia menstrual  

 En México solamente tres estados cuentan con estas licencias: Colima, Hidalgo y, finalmente, Nuevo León. En este último, se contempla la posibilidad de realizar las tareas laborales a distancia, mediante herramientas tecnológicas. Sin embargo, si esto no es posible, la licencia es de hasta dos días de ausencia remunerados. 

 En la Ciudad de México la discusión todavía se encuentra en pausa. En febrero de 2023, el Congreso de la Ciudad de México remitió al Congreso esta propuesta. Sin embargo, este proceso implica que el Congreso respalde la iniciativa para que se turne al Poder Ejecutivo y es en este punto donde se encuentra detenida. Por ello, aún no es una realidad. 

Sin embargo, es importante que se continúe empujando esta iniciativa para que pronto se materialice en toda la República. Esto con el fin de crear ecosistemas laborales que dignifiquen las diferentes experiencias que atraviesan las personas trabajadoras menstruantes.  

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